UF! El día de hoy hacía mucho frío en Colchagua y en la clásica disyuntiva de que almorzar, se me viene a la mente- como Peter Veneno- esa carbonada de invierno que me preparaba mi nana hace muchos años. Oh!!!! Me acuerdo que para esos días de lluvia y frío que cala los huesos, mi nana nos preparaba una carbonada la cual llegaba humeante en una bandeja con una botellita de ají diaguita, marraqueta calentadita y mantequilla de fundo.
Que manjar!!!!
No resistí así que me dirigí directo a la cocina y comencé a prepararla siempre respetando los procesos, los tiempos para que el resultado sea; la fiel carbonada chilena……
Y para terminar? Que otra preparación hacía mi nana? Mmmmmm.....Tate! Leche
con sémola recién preparada, calentita, humeante con miel y con abundante
canela……
Bueno, saludos a todos y espero que sigamos gozando!.











Realmente la carbonada y el charquicán son las cosas que más añoro de la mesa ochentera de mi niñez. Qué maravilla. Vi esa foto y me sentí transportado a esas tardes en la población, de tirarse en bicicleta por las bajadas y después guerra de terrones en la quebrada...
Paraíso perdido, la niñez. Por lo menos aún queda la comida.
¿Algunos secretos compartibles sobre la elaboración de una buena carbonada?
Saludos!