Anoche se me ocurrió salir con mi grupo de amigos al Zanzibar, había ido antes un par de veces y lo pasé bien, y la comida me gustó, los tragos también, además un día viernes es especial dentro de la semana, porque es el fin de una semana agotadora de trabajo y lo único que uno quiere es relajarse un rato y pasarlo bien. Ayer llovía, y el Zanzibar estaba lleno, el sector fumadores medio "inundado", en fin, mejor, pasamos al sector de no fumadores que estaba mejor temperado y no se goteaba. Nos limpiaron la mesa, y nos trajeron las cartas. Estaba con una amiga chilena, mi novio extranjero y el marido de mi amiga que también es extranjero, cuando derepente con mi amiga nos percatamos de que en la mesa teníamos menús con distintos precios, nosotras teníamos el "más barato" y los hombres el "más caro". Entonces le hize notar al garzón que teníamos cartas con distintos precios y qué cuál nos iba a cobrar, sin meditar la situación que le estaba planteando muy patudamente me dice que justo estaban cambiando los precios, entonces... NADA! me dio a entender que cobraran, obviamente el más caro.
Análisis de la situación:
1.- Si un cliente se percata de que el 50% de los menús encima de su mesa tienen precio más alto, y justo quienes los tienen son extranjeros, se presta para pensar muy mal e intuir que hay maximización en el cobro de las comidas.
2.- El garzón no hace nada por pensar siquiera que esto se puede prestar para muy malos entendidos.
3.- Muy mal manejo de la situación, por parte del garzón, que es la cara visible del Restaurant.
Me encuentro anodada por el mal servicio entregado en el restaurant Zanzibar de Borderío. Para no recomendarlo y no volver.
No sé como estaba la comida, porque evidentemente después de ver la diferencia de precios en las cartas no voy a pagar demás por un plato.
Les hace falta entrenar a sus "caras visibles".













Los responsables, generalmente, son las caras que no vez, y son los que gerentan el lugar. Seguramente no hubo nadie que se encargara de cambiar tooodas las cartas para que quedaran actualizadas y no hubo persona que controlara eso antes de tooodo el servicio. Claro error por parte del Zanzibar, pero no creo que se deba entender mal hacia los clientes que no sean chilenos o hablen un idioma diferente.
Hay restaurantes en europa que en su carta exterior indican que abren a las cinco y treinta, pero nada, en realidad abren a las 18:30.- En defintiva, mal para quien sale del trabajo y quiere pasar a tomarse algo y comer a "esa hora", mas encima allá uno se programa para salir. ¿Cual es la hora que aplican allá si la carta dice 17:30?....Pues a la que no esta escrita y que dice el gerente; en fin, hasta que cambien carta exterior.... Las caras visibles son los que, en la mayoría de los casos, menos injerencia tienen en la aplicación de la información que se le otorga al cliente. Y eso pasa en tooodas partes del mundo.
En definitiva, creo que fue una mala suerte solamente y que, efectivamente, estaban cambiendo las cartas otoño invierno, verano otoño...no sé....pero los precios suben, nunca bajan.....como en muchas otras partes.
Saludos