Hace tiempo que no iba al Azul Profundo, y me lleve varias sorpresas en mi última visita, primero ya no tienen el plato que mas me gustaba: Curanto en olla, que venia con milcao y chapalele... notable!.. una maravilla de plato, se acabo el café en bola, que era café de grano hecho en una cafetera muy exótica, con un mechero y unas bolas de vidrio que se calentaban, segun me dijeron aquella vez es una cafetera portuguesa (¿?). La cosa es que sali un poco decepcionado de mi visita al Azul Profundo, uno de los restaurantes que tengo como favoritos en mi listado de LBV, me dio la impresion que dio un vuelco dramatico hacia el turista, con comidas probadas y cero riesgo. No puedo decir que la comida estaba mala, al contrario estaba bien buena, pero sin ese toque especial que se respiraba un tiempo atrás, mi critica es super subjetiva, pero creo que perdió la magia, de hecho lo voy a sacar de mi lista de buenos restaurantes.
saludos, Alvaro "el subjetivo"













Esa inconsistencia la he encontrado alguna vez en lugares que eran mis favoritos, creo que es uno de los peores defectos de un negocio, que no puedan mantener sus plus en el tiempo.
Qué lata decepcionarse así!