Visitamos con mi Señora y una pareja de amigos el Pasta e Vino de Santiago. Lamento no conocer la "casa matriz" en Valpo para comparar la comida y el servicio de acá.
Llegamos a las 21:30 hrs previa reserva, por supuesto. A diferencia de otros restaurantes de bellavista, hay bastante estacionamiento cerca del lugar. Reservé en la terraza mesa para 4. La ubicación es apropiada para meses cálidos, ya que en invierno ni hablar.
Nos sentamos y por cuenta de la casa, llega un melón envuelto en jamón serrano sobre un shot de Sauvignon Blanc. Es él de la foto....no un melón calameño entero....jajajja!!!!
Al ver la carta (una hoja impresa en papel mantequilla) me doy cuenta que cumplen correctamente con la mitad del nombre del restaurant, ya que tiene Pastas...pero vinos sólo en copas. A preguntar por vino en botella, nos dijo la persona que nos atendió: "la cava no está provisionada". Ok...sin vino por mi lado, un par de copas para nuestros acompañantes. $2.000 cada copa, llena hasta menos de la mitad. Yo pedí mi tradicional Pisco Sour, el cual estaba correcto, y mi Señora pidió un mojito que fue devuelto 2 veces, hasta que le gustó.
Al pedir los fondos, uno de nuestros amigos, preguntó por unos gnocchi de frutillas que había comido en el de Valpo, el mozo informa que acá no hay (decepción para ellos). Al final pedimos 4 platos:
Fettucine al cartoccio (champignones, roquefort, mozzarella) $ 9.200
Ravioli de habas salteados con camarones ecuatorianos y reducción de naranja $ 9.500
Gnocchi de aceituna con salsa de tomate, crema y jamón $ 9.800
Ravioli parmesano en salsa de machas y vino blanco $ 9.500
Resumiendo:
Aperitivos: Correctos, nada más.
- Calidad de la comida: Excelente, las pastas estaban suaves, con rellenos exquisitos, muy, pero muy ricas. (las que probé)
- Cantidad o porción de los platos: O los platos eran muy grandes o las porciones "extremadamente" pequeñas. Todos queriamos probar de cada plato, pero a mi me dio lata probar algunos, ya que al sacar un ravioli, sacaba un tercio del plato....jajajaja!!!! Los que probé fueron: un fettuccine y un gnocchi de aceituna.
Debo aclarar para que no existan confusiones, que las fotos de los platos fueron tomadas "antes" de comer
- Vino: Algo raro pasa acá, desde agosto del 2009 tratando de funcionar y sólo tienen vino en copas. Lo más extraño, es que al pedir 2 copas más de Carmenere, cuek..........agotado. Ok, Merlot entonces. Las excusas deben ser muy buenas, pero encuentro impresentable este "detalle" tratándose del tipo de restaurant y los años de experiencia que tiene funcionando su casa matriz.
- Servicio: Correcto y cumplen con buena actitud. A la persona que nos atendió, le tocó dar excusas por la cocina, el bar, el vino. La "cara" visible del lugar, ya que pedimos hablar con la dueña, pero "estaba en la cocina". Me hubiese encantado conocerla. En fin.
Ahora.....el tamaño importa???
Cuando todo funciona bien, a veces las porciones de los platos pasan a un segundo plano, pero cuando hay varios "detalles" que producen cierta incomodidad en la cena, esperas que con el plato de fondo se "arregle" todo. Si éste no cumple con tus expectativas.....paga y nos vemos otro día. No hay postre que endulce la noche.
Saludos
Jaime Lamas
Pasta e Vino Ristorante
Constitución 317, Santiago.
9402830
http://www.pastaevinoristorante.cl/









El tamaño de las porciones sí importa, definitivamente. No hablo de un plato con baranda pero con lo suficiente para encontrar lo que uno busca cuando va a un restaurante... comida.
Definitivamente los platos de este tan renombrado restaurante, según tus fotos, son miserables. Los raviolis dan pena, pero el sabor oculta un poco lo pobre pero igual... no hay salud!