Si bien me gusta probar sabores diferentes, preparaciones más “sofisticadas”, combinaciones provocadoras a los sentidos (por si acaso me refiero a comidas y bebidas…aclaro esto por si lo lee mi polola) , también me gusta volver a lo básico y visitar esas “picadas” que destacan por la sencillez y la pureza de los sabores. Es por ello que una tarde del sábado nos decidimos ir al hoyo…pero me perdí, me acordaba más o menos de donde quedaba…una esquina y un nombre de santo ( ahora lo sé: San Vicente 363), después de varias vueltas llegamos….pero ya estaba cerrado a pesar de que aún no eran las 9 p.m.(alguien sabe por qué cierran tan temprano), un par de semanas más tarde volví …y nuevamente cerrado por vacaciones, y por casi todo febrero.
Para no perder el viaje, pasamos al Rincón de los Canallas en su nuevo local de Tarapacá con San Francisco. La atención sigue siendo muy buena, aunque ya no piden santo y seña (no se justifica con un local a la calle con un gran letrero) y perdió mucho el encanto de lo “escondido” que tenía en San Diego. Pedimos un Vietnamita, ya que quería comer prietas, pero cuando llegó el mentado plato, no traía las prietas, sin siquiera avisar las cambiaron por unas chuletas. De acompañamiento unas papas muy buenas con ensalada…y el infaltable pebre con marraqueta. Para tomar pedimos la versión del local del terremoto (creo que se llama maremoto), un buen pipeño con abundante helado. La comida muy abundante (sobro para los “perritos), destacable el arrollado casero, y la longaniza…el costillar algo seco. El precio promedio por persona es algo más de 4.000, la comida como dije abundante y sabrosa, pero ya no es lo mismo que el antiguo local….y me quede con las ganas de comer prietas.
Siempre tengo algunas opciones por si no llegó al lugar donde iba, en este caso eran los Canallas, y otras picadas del sector, como Juan y Medio frente a Plaza Brasil, o Las Vacas Gordas en Cienfuegos….o unos lomitos en Fuente Mardoqueo.












El Hoyo no abre los domingos y cierra durante todo febrero, porque todo el personal se va de vacaciones.