Hola, soy chilena y actualmente vivo en Barcelona. Cuando estaba en Chile siempre entraba a La Buena Vida buscando críticas de restaurantes y datos para salir a probar lugares nuevos y ricos, ya que amo comer bien! Desde Barcelona, me pareció bueno contar de algunos datos y lugares, a ver si puedo ayudar a algunos de los que lleguen por estos lugares a tener una experiencia mejor... por ejemplo, les cuento de este restaurante Chileno-Mediterráneo que abrió hace poco:
Ni Pebrot ni Pebre, este lugar se titula "Pebret", palabra inventada por sus dueños haciendo alusión a lo uno y a lo otro, a una fusión de Mediterráneo y de Pacífico, que bastante bien suena y queda.
El restaurante tiene una fachada modesta y poco insinuante que no impresiona al pasar, pero luego en su interior se va mostrando de a poco, cada vez más especial. La decoración, con aires que denotan una mano arquitectónica, es simple y bien cuidada: luces cálidas y elementos reciclados sobre fondos blancos (ventanas, muebles y objetos recuperados y trabajados) ordenan un espacio ajustado pero bien ocupado y distribuido; tras la barra, revestida en miles de corchos que crean una acogedora textura, hay una estantería de bar hecha con pallets, ingenioso mueble que se vuelve a repetir luego como soporte y expositor de los vinos que podrás probar en el lugar; el baño, te obliga a sacar cuentas sobre su pared, revestida en -quizás mejor no contar- muchos centavos de euro, otra textura; y entre sus mesas destaca una que se hace pasar por cama, con almohadas y respaldo, sobre la que podrás cenar con algún toque kitsh (a pesar de que no es el estilo que define al local).
Para comenzar la cena, incapaces de decidir por sólo una entrada para compartir, probamos las sopaipillas con pebre (3,5 E) y el ceviche de perca (5 E), ambos muy bien preparados y sabrosos, con esto ya estábamos felices. El Pisco Sour, perfecto (5 E). De segundo, en la mesa hubo pastel de choclo (9 E), para mi gusto excelente pero un poco salado para los que acostumbran comerlo con más azúcar; Ternera a la plancha (12,5 E), irresistible; y Atún con quinoa (13,5 E). Los postres son caseros, probamos torta de tres leches (4,5 e) y de mil hojas (4 E), ninguna destacable aunque ricas. Esta vez no tomamos vino, pero hay una buena selección de chilenos por la que volver.

El local es un acierto, con sus cuatro meses de vida ya tiene una muy buena clientela (tanto local como chilena), es muy recomendable en la calidad de su cocina (los más sabrosos de esta primera vez fueron el pastel de choclo y pisco sour! no dejen de probarlos si no los conocen) y propone un ambiente agradable y relajado en el que se está bien. Su dueño, como buen amo de casa hace de anfitrión, generando un ambiente casero e informal y estando disponible para contarte un poco de que se trata su proyecto, tal vez explicarte de que va la comida chilena (si no eres alguno de los que la extrañan, como nosotros) o conversar un poco.
Ojo! las porciones son moderadas, para que no compartan. Como dato, a la hora de almuerzo sirven un Menú por 10 E, que pronto esperamos comentar. Además, el local posee un espacio al fondo que se alquila para grupos y ocasiones especiales. Es un lugar al que se puede ir en pareja para una cena tranquila o en grupos grandes, se recomienda reservar.
Un chileno sin "C - H - I" que deja en alto nivel a nuestra rica costumbre culinaria.
Dirección: Carrer de Roselló, 197, Barcelona 08036. / T (34) 93 1822616. / info@pebret.es
Horarios: Lunes a Sábado de 13 a 23.30 hrs.
Precio Aprox por persona: 25 E











Últimos Comentarios
hace 12 horas 45 mins
hace 17 horas 57 mins
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 2 días