
Hace un buen rato que no posteo y no por que no haya tenido buenas experiencias culinarias recientes, de hecho, hace poco estuve en el Caruso y me pareció un muy buen restaurante, me encantó la propuesta culinaria y su diseño simple y acogedor; pero la verdad es que por alguna razón no me había motivado a compartir mis últimas andanzas, hasta hoy.
Anoche, y después de un año y medio en Viña, por fin encontré reserva en el Pasta e Vino, tomada con dos semanas de anticipación eso si. Mis expectativas eran bastante altas, después de todo lo que se ha publicado de este Ristorante mi impresión era que probablemente estaba sobre valorado, y que como es habitual, algún detalle negativo tendría.
En resumen, la experiencia fué Sublime, y sorry por ser autorreferente pero la verdad es que me cuesta utilizar este adjetivo cuando no se trata de mi propio restaurante. Desde el principio hasta el final, todo fue una seguidilla de detalles, partiendo con que en realidad los precios no son tan altos como me habían comentado.
Lo que más me impresionó es que todo funciona de acuerdo al concepto inspirado por sus dueños, por que los propietarios pueden tener muy buenas ideas, pero otra cosa es que la gente que trabaja en el local lleve a cabo esas ideas.
El gran valor que aporta este local radica en los platos principales, destacando la gran variedad de gnocchi y raviolis en las más deliciosas preparaciones que uno pueda pensar. Yo me comí unos ravioli rellenos con puré de habas, acompañados de camarones ecuatorianos salteados y una salsa de naranja super equilibrada que realzaba el sabor del plato en general. Eramos tres matrimonios y todos quedamos felices con nuestros platos.
Otro tema aparte es el servicio, como dice mi abuela, en los detalles están las grandes cosas y en este Ristorante se lo toman en serio. A uno de los comensales se le cayó dos veces la servilleta y las 2 veces se la cambiaron por una limpia, al llegar nos sirvieron agua en las copas y una canasta de exquisitos panes especiados preparados en el mismo lugar. Excelente carta y servicio de vinos, aunque con ausencia de varietales por lo que los precios parten en $ 9.000. En fin, todo perfecto, o casí, por que lamentablemente una de las personas de la mesa pidió un jugo natural y no tenían. Lo más simple del mundo, una futa con agua y azucar, y no tenían... ...casí perfecto, pero realmente bueno.
Apritivo, Picoteo, Plato Principal, Vino, Postre y Cafe: $ 15.000 por persona más propina, excelente!
salud! os,
Alejandro












Alejandro,
Transito habitualmente por el sector del Cerro Concepción en las mañanas. Me ha tocado varias veces observar la misma persona abriendo este local temprano por la mañana (Su dueño). Asistí el sábado pasado y tengo la misma opinión que tu respecto a este restaurant (Nadie pidió ni se nos ocurrió pedir jugo eso si).
Con respecto a tu comentario:
"Lo que más me impresionó es que todo funciona de acuerdo al concepto inspirado por sus dueños, por que los propietarios pueden tener muy buenas ideas, pero otra cosa es que la gente que trabaja en el local lleve a cabo esas ideas."
Te comento que esto ocurre por una simplicidad de dedicación (la que falta en muchos restaurantes): EL DUEÑO SIEMPRE ESTA EN EL LOCAL DESDE QUE ABRE HASTA QUE CIERRA. Creo que es la única manera de lograrlo.
SLDS
FEBP