pachi vargas

A todo Vapor - Tacna, Perú

Enviado por pachi vargas el 05 dic, 2011 a las 10:41
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Casi todo ariqueño ha ido alguna vez a Tacna - Perú. La distancia entre estas dos ciudades es realmente muy corta. Siempre me ha sorprendido que viviendo en Arica cueste más ir a Iquique que ir a otro pais, y los ariqueños cuando somos niños nos cachiporreamos de que "conocemos el extranjero".

La gente va a pasear, a comprar ropa de algodón que se caracteriza por su buena calidad, al dentista (aunque hay experiencias buenas y malas), etc.,  pero sea la razón que sea, siempre se termina comiendo rico. Tacna es un destino atractivo y económico, y los peruanos nos tratan muy amablemente.

Algunos lugares que recuerdo: El Club la Union, de elegantes ambientes y decoración clásica ofrece comida a la carta y un menú diario muy económico para cualquier bolsillo; El Rancho de San Antonio  es otro restaurante digno de visitar, imposible salir descepcionado salvo si piden un plato picante pensando que aguantarán el ardor...pucha que tienen aguante los peruanos para el ají locoto.

Pero sin duda uno de los lugares que más me gusta es el local "A Todo Vapor", rústico, entretenido, grande (me encanta la sensación de amplitud en un restaurante), con músicos tocando en vivo hermosos vales con sus guitarras.

Cuando íbamos con mi familia, todos pedíamos ceviche de entrada, que venía acompañado con camote dulce y granos de maíz cocido cada uno del tamaño de una uva. Para quienes gustaban del picante agregaban locoto en trozitos. También añadían maíz seco, frito salado, muy crujiente y adictivo. Una maravilla.

Como plato principal cada integrante de la familia pedía algo distinto, todo obviamente relacionado con mariscos y pescados pues al parecer es la especialidad del lugar. Todos terminábamos muy felices, picoteando del plato de los demás para no perdernos ningún sabor...algo asi como cuando uno va a una heladería con la familia, imposible no probar el sabor que pidieron los demás.


De beber mis hermanas y yo siempre nos íbamos a la segura con el tradicional jugo de mango, un placer a los sentidos, tanto el aroma, la textura, el color, y sobretodo el sabor. Mis padres el clásico pisco sour a la peruana.

Al final, a veces no nos alcanzaba ni estómago para el postre, pero siempre nos íbamos muy alegres, y pienso que es verdad cuando se dice que "a guatita llena corazón contento", más si se comparte en familia.

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Romina Leticia Millán F.

Que bonita historia y que rico pensar en pisco sour jejej


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