Ricardo

Elefantes blancos y sus problemas de siempre

Enviado por Ricardo el 19 ago, 2011 a las 19:46

Trabajo haciendo feliz a la gente, me gusta definir mi profesión de esa manera. Les entrego información que les es interesante, la acompaño de un par de chistes y vivencias personales que los hacen reír y, como si fuera poco, generalmente todo esto lo acompaño de un par de copas de alguna bebida alcohólica.

Para que todo salga perfecto, generalmente busco un lugar donde poder reunir a las personas que tienen ganas de escucharme, como un salón de hotel, un restaurante, tienda o salón de eventos. Curiosamente y por defecto personal, me gusta llegar al menos con dos horas de anticipación a esos lugares para confirmar que todo esté de acuerdo a lo solicitado y según lo coordinado horas, días o incluso semanas antes.

Mi problema es que, a pesar de las peleas que se producen con mi mujer por llegar tan anticipadamente al lugar de los eventos, generalmente tengo la razón: las copas no están, los líquidos no han llegado, el salón no está montado y no hay agua, por nombrar algunos de los detalles que me han tocado y que ya parecen ser la tónica de este tipo de actividades. 

¿es tan difícil cumplir con un par de cosas que han sido expuestas, descritas con detalle y acordadas entre entidades o personas que se suponen son profesionales?

Lo peor de todo: mientras más grande es la empresa, peor es ese cumplimiento. Sin ir más lejos, ayer miércoles, encontré insólita la llamada a las 19.30 horas de la productora responsable del montaje de un evento, para comunicarme que las copas se demorarían al menos 50 minutos más en llegar porque “la camioneta está en un taco” (el evento era a las 20:00 horas).

Impactante, sobre todo porque el día anterior y ese mismo día habíamos hablado con la productora para que las famosas copas y montaje llegara antes del medio día para asegurarnos que todo estuviera en orden.

Afortunadamente yo ya estaba en el lugar desde hace rato y ya estaba todo coordinado para poder seguir adelante con lo planeado, pero eso sí que me costó una pelea con la bruja, ya que me recriminó que me fuera al lugar del evento a las 16:00 horas en vez de a las 19:00.

¿cómo se hace para mejorar esto?, ¿a quién le refregamos en la cara que contratar a un profesional por un poco más de plata pero que cumpla, es vital para nuestra industria y, sobre todo, para la imagen de sus propias empresas?

Creo que mientras sigamos ahorrando en este tipo de detalles, seguiremos siendo subdesarrollados en cuanto a imagen y calidad, al menos en la industria gastronómica nacional.

Ojalá que alguien lea esto y lo interiorice. Lo agradeceremos todos los involucrados.

Publicidad por Bligoo.com
Comentarios de este artículo en RSS